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Programa de la Reunión (Tercera Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, Rio de Janeiro – 1942)

I

Protección del Hemisferio Occidental

Consideración de las medidas que deben tomarse para preservar la soberanía y la integridad territorial de las repúblicas americanas:

  1. Estudio de las medidas para impedir que los extranjeros desarrollen, dentro de la jurisdicción de cualesquiera de las repúblicas americanas, actividades que pongan en peligro la paz y la seguridad de alguna de ellas, incluyendo el intercambio de información relativa a la presencia de extranjeros sospechosos en dichas repúblicas americanas.
  2. Estudio de las medidas que deberían tomar inmediatamente las repúblicas americanas para el desarrollo de ciertos planes y objetivos comunes que contribuyan al restablecimiento del orden mundial.

II

Solidaridad Económica

Consideración de las medidas que deben tomarse con el fin de fortalecer la solidaridad económica de las repúblicas americanas, incluyendo:

  1. El control de las exportaciones con el fin de conservar los materiales básicos y elementos necesarios para fines militares.
  2. Arreglos para, incrementar la producción de materiales de guerra.
  3. Arreglos para proporcionar a cada país los productos de importación esenciales para el sostenimiento de su economía interna.
  4. El sostenimiento de transportes marítimos adecuados.
  5. El control de las actividades comerciales y financieras de los extranjeros que sean perjudiciales al bienestar de las repúblicas americanas.
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CEPAL entrega panorama económico y social de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños

CEPAL entrega panorama económico y social de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños

La Secretaria Ejecutiva, Alicia Bárcena, presentó hoy a los cancilleres de la CELAC reunidos en Cuba un informe con los principales datos estadísticos sobre los países de la región.(27 de enero, 2014) La Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Alicia Bárcena, hizo hoy entrega de un documento titulado Panorama Económico y Social de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, 2013 durante una reunión de cancilleres de los países miembros de dicha comunidad, conocida por las siglas CELAC, que se celebró en La Habana.

 El informe se basa en extractos de algunos de los principales reportes anuales publicados durante 2013 por la CEPAL e incluye cinco capítulos dedicados al panorama económico, la inversión extranjera directa, el panorama social, la población y la igualdad de género, respectivamente.

 La CEPAL pretende contribuir con este estudio a los debates que se desarrollen en el seno de la CELAC y espera que se convierta en una publicación permanente y anual que acompañe cada cumbre de ese organismo.

 La máxima responsable de la CEPAL acompaña en La Habana al Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, quien se encuentra en misión oficial para asistir a la II Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la CELAC que se celebrará en esa ciudad los días 28 y 29 de enero.

 “La CELAC es el logro político más importante de los últimos tiempos en la región y la CEPAL, a través de estos aportes, reitera su compromiso con la consolidación y éxito de esta Comunidad”, señaló Alicia Bárcena, durante la presentación del documento.

 La alta funcionaria de Naciones Unidas manifestó durante la reunión el compromiso de la CEPAL de acompañar técnicamente a la CELAC en la definición de la agenda post-2015 -referida a los desafíos que se fijarán cuando el próximo año venza el plazo para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)- “para reforzar la relevancia de la incidencia regional en el proceso de su formulación y seguimiento global”.

 Alicia Bárcena presentó también a los cancilleres otro estudio de la CEPAL sobre Recursos naturales: situación y tendencias para una agenda de desarrollo regional en América Latina y el Caribe.

 El organismo de Naciones Unidas plantea en esta publicación la necesidad de promover la gobernanza de los recursos naturales para maximizar su contribución al desarrollo con criterios de sostenibilidad, así como de fomentar un cambio estructural de largo plazo asociado a la innovación y el desarrollo tecnológico.

 

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Chile y Perú deberán negociar tres manzanas de frontera terrestre

Chile y Perú deberán negociar tres manzanas de frontera terrestre

Chile y Perú deberán negociar tres manzanas de frontera terrestreEl presidente chileno Sebastián Piñera se refirió, este lunes, al inicio de la frontera terrestre con Perú en el punto denominado como Hito 1 y no en el Punto Concordia, como lo señala el Tratado entre ambos países firmado en 1929. Esto representa una reivindicación hecha por los gobiernos chilenos desde 2001. La declaración del mandatario se hizo horas después de que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) fallara en La Haya sobre la delimitación marítima entre ambas naciones. El fallo otorgó a Perú 50.000 kilómetros cuadrados de mar pero dejó a los pescadores chilenos con 80 millas náuticas esenciales para la pesca de la anchoveta, la actividad más importante en la zona. Los internacionalistas peruanos Farid Kahhat y Alejandro Deustua consideraron las palabras de Piñera como un “error inequívoco” y una forma de ganar tiempo en la ejecución del fallo.

Deustua cree que la frase del mandatario chileno tuvo “un tono reivindicatorio que no corresponde y se puede presentar un problema territorial”, para Kahhat se trata de “escaramuzas iniciales más atenuadas de lo que hubiera esperado”.

El Hito 1 fue colocado por ambos países en 1930, como parte de la demarcación fijada en 1929. En 1986 la Cancillería peruana envió un memorándum a su par chilena para delimitar la frontera marítima. Santiago modificó su cartografía -que antes no mostraba el límite marítimo- y no aceptó las negociaciones que su vecino solicitó. En 2001, el Gobierno de Ricardo Lagos colocó una caseta de vigilancia en el paralelo terrestre del Hito 1 que posteriormente fue retirada ante la protesta de Perú, que consideraba que ingresó en su territorio. Desde entonces, tres manzanas de terreno fronterizo son, en la práctica, tierra de nadie.
“¿Por qué Chile levanta esa carta?”, se pregunta Kahhat, un prestigioso internacionalista y experto en seguridad formado en la Universidad de Austin. “Una investigación académica de Constanze Schulte revisa los fallos de 1946 a 2003 y encuentra que los que pierden (en la CIJ) tienden a dilatar la ejecución del fallo. Tal vez por eso el presidente Piñera plantea la cuestión del triángulo terrestre, eso le permite pasar el costo de la ejecución de la sentencia al siguiente gobierno y porque, a mayor paso del tiempo, menor animadversión de la población”, se responde.

El académico afirma que Chile “quiere cerrar de una manera definitiva la frontera” y espera un documento escrito de Perú en ese sentido, dado que tiene abierto otro proceso en La Haya por Bolivia.
Los presidentes Ollanta Humala y Piñera se reunirán este martes en la cumbre de CELAC en Cuba. “Buena parte de lo que estamos conversando va a ser limado en Cuba, no va a haber un incremento de fricciones”, explicó Deustua en una reunión con la prensa extranjera en Lima.

“La Corte cita el Tratado (entre Chile y Perú) de 1929 explícitamente y reconoce la posibilidad de que el punto de inicio de la frontera marítima no coincida con el punto de inicio de la frontera terrestre, entonces la interpretación del presidente Piñera de lo que dijo la Corte es absolutamente falsa, no hay margen de equivocación. Me reconforta saber que ni la nueva presidenta Bachelet ni el ministro de Relaciones Exteriores volvieron a hacer alusión al tema. Sin embargo es un cuestionamiento”, comentó Kahhat.
“Para decir que todo se ha resuelto en materia limítrofe con Chile va a haber que abordar ese punto. En su fuero interno las autoridades chilenas saben que si el tema va a un arbitraje, según el Tratado de 1929, van a perder. No es tanto lo que en materia de negociación puedan ganar, sino tiempo”, añadió el analista.

Además de la mención de Piñera al triángulo terrestre en un sentido contrario a la posición peruana, la presidenta electa Michelle Bachelet se pronunció por una aplicación gradual del fallo, mientras que Humala habló de acciones inmediatas para ejecutarlo. Pese a ello, Kahhat postula un escenario similar al que se dio con Ecuador en la última década, tras el conflicto del Cenepa en 1995. “Cuando pasa el tiempo y se ven los resultados de la paz, como ocurrió tras el conflicto con Ecuador, la gente cambia su percepción, tengo la esperanza de que lo mismo ocurra con Chile”.
¿Quién ganó?

Farid Kahhat, recordó una cita de Carl von Clausewitz, teórico de la ciencia militar, acerca de la guerra como continuación de la política por otros medios. “Quien gana no es quien destruyó más tanques, sino quién logró su objetivo. Para Perú, recurrir a La Haya es una continuación de la política por otros medios. El resultado hay que contrastarlo con el estado de cosas actual: tiene 51.000 km cuadrados (de mar) que no tenía antes de las 11 de la mañana del lunes, un espacio más grande que Holanda”. Aunque también reconoció lo que Chile obtuvo. “La abrumadora mayoría de la pesca chilena está dentro de las primeras 80 millas y si, desde la perspectiva peruana alguien tenía la esperanza de obtener zonas ricas en recursos, eso no se ha conseguido”.

 

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Memorándum presentado por el Gobierno de los Estados Unidos a los Ministros de Relaciones Exteriores de las Repúblicas Americanas-Copia mandada a la Unión Panamericana el 10 de Diciembre de 1941 (Tercera Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, Rio de Janeiro – 1942)

Las repúblicas de este continente, en las Conferencias Interamericanas que se han celebrado en Buenos Aires, Lima, Panamá y La Habana, han reconocido, dentro de un espíritu de solidaridad, que una amenaza a la paz, la seguridad o la integridad territorial de cualquiera de estas repúblicas es de la incumbencia de todas.

En la resolución XV, aprobada por los representantes de las Repúblicas Americanas en la Reunión de Consulta que se verificó en La Habana en julio de 1940, titulada “Asistencia Recíproca y Cooperación Defensiva de las Naciones Americanas,’’ las Repúblicas de América declararon que ‘‘todo atentado de un estado no americano contra la integridad o la inviolabilidad del territorio, contra la soberanía o independencia política de un Estado americano, será considerado como un acto de agresión contra los Estados que firman esta declaración ” y agregaron también que en caso de cometerse un acto de agresión por parte de un estado no americano, contra un estado americano, “los Estados signatarios de la presente declaración consultarán entre sí para concertar las medidas que convenga tomar.”

El 7 de diciembre de 1941, sin aviso o intimación, y durante el curso de negociaciones entabladas de buena fe por parte del Gobierno de los Estados Unidos con el propósito de mantener la paz, el territorio de los Estados Unidos fue traidoramente atacado por las fuerzas armadas del Imperio Japonés.

Los acontecimientos ocurridos desde que se declaró la guerra en Europa en 1939 demuestran claramente que la suerte de todas las naciones libres y amantes de la paz depende del desenlace de la contienda actual contra los brutales esfuerzos de ciertas potencias, incluyendo al Imperio Japonés, para dominar toda la tierra con la espada.

La ola de agresión ha venido ahora a desatarse sobre las costas del Nuevo Mundo.

Ante esta situación, que constituye una amenaza a la paz, la seguridad y la independencia futura del Hemisferio Occidental, parece muy conveniente una consulta urgente entre los Ministros de Relaciones Exteriores.

Por tanto, de conformidad con el procedimiento de consulta aprobado por la Segunda Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores,’ que se verificó en La Habana, el Gobierno de los Estados Unidos informa por la presente al Consejo Directivo de la Unión Panamericana su deseo de que se celebre una reunión de consulta a la mayor brevedad posible.

En vista de que el procedimiento aprobado en La Habana dispone que el Consejo Directivo de la Unión Panamericana no solamente transmita la proposición para la consulta, sino que, tomando como base las respuestas recibidas, fije la fecha de la reunión, formule el programa y tome las medidas que considere oportunas para preparar dicha reunión, es de esperarse que cada país instruya debidamente a su representante diplomático en Wáshington sobre los puntos a tratar.


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Cablegrama del Ministro de Relaciones Exteriores de Chile, de 9 de diciembre de 1941 (Tercera Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, Rio de Janeiro – 1942)

9 de diciembre de 1941

Señor Presidente del Consejo Directivo

de la Unión Panamericana, Wáshington, D. C.

En presencia de la injustificada agresión de que han sido victima los Estados Unidos por parte de una potencia no americana y teniendo en vista lo dispuesto en las resoluciones XV y XVII aprobadas en la Reunión Consultiva de la Habana en el mes de julio de 1940 ruego a Vuestra Excelencia consultar a los demás gobiernos americanos sobre la conveniencia de convocar con toda urgencia una Tercera Reunión de Consulta de los Ministros de Relaciones Exteriores de las Repúblicas Americanas para considerar la situación producida y adoptar las medidas más adecuadas que reclaman la solidaridad de nuestros pueblos y la defensa del hemisferio. Aprovecho de esta oportunidad para reiterar a Vuestra Excelencia las seguridades de mí más alta y distinguida consideración.

Juan B. Rossbtti

Ministro de Relaciones Exteriores de Chile

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CONVENCIÓN SOBRE ADMINISTRACIÓN PROVISIONAL DE COLONIAS Y POSESIONES EUROPEAS EN AMÉRICA (Segunda Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, La Habana – 1940)

Los Gobiernos representados en la II Reunión de Consulta entre los Ministros de Relaciones Exteriores de las Repúblicas Americanas, Considerando:

Primero: Que las Repúblicas de América han formulado en la II Reunión de Consulta el Acta de la Habana, relativa al destino de las colonias de países no americanos situadas en este Continente, así como la administración provisional de las mismas.

Segundo: Que como consecuencia de los hechos que se desarrollan en el Continente europeo, pueden producirse en los territorios de las posesiones que algunas de las naciones en beligerancia tienen en América, situaciones en que esa soberanía se extinga o sea esencialmente afectada, o la acefalía en el gobierno, generando un peligro para la paz del Continente y creando un estado en que desaparezca el imperio de la ley, el orden y el respeto a la vida, a la libertad y a la propiedad de los habitantes;

Tercero: Que las Repúblicas americanas consideran que la fuerza no puede constituir el fundamento de derechos y condenan toda violencia bien bajo forma de conquista, de estipulaciones que se impusieran por los beligerantes en las cláusulas de un tratado o por cualquier otro procedimiento.

Cuarto: Que las Repúblicas americanas considerarían cualquiera transferencia o intento de transferencia de soberanía, jurisdicción, posesión, o cualquier interés o control en alguna de esas posesiones a otro Estado no americano como contrarios a los sentimientos y principios americanos y a los derechos de los Estados americanos de mantener su seguridad e independencia política;

Quinto: Que las Repúblicas americanas no reconocerían ni aceptarían tal transferencia o intento de transferir o de adquirir interés o derecho, directa o indirectamente, en alguna de estas regiones cualquier que fuese la forma empleada para realizarla;

Sexto: Que en virtud de un principio de derecho internacional americano, reconocido en diversas Conferencias, no puede permitirse la adquisición de territorios por la fuerza;

Séptimo: Que las Repúblicas americanas se reservan el derecho de juzgar, por sus respectivos órganos de gobierno, si cualquier transferencia o intento de transferencia de soberanía, jurisdicción, cesión o incorporación de regiones geográficas en las Américas,.poseídas por países europeos hasta septiembre primero de mil novecientos treinta y nueve, puede menoscabar la independencia política de dichas Repúblicas aún cuando no haya tenido lugar transferencia formal o cambio alguno en el status de esa región o esas regiones;

Octavo: Que por lo tanto, es necesario establecer para los casos previstos, como para cualquiera otro que produzca acefalía de gobierno en dichas regiones, un régimen provisional de administración, mientras se llega al definitivo por la libre determinación de los pueblos;

Noveno: Que las Repúblicas americanas, como comunidad internacional que actúa integra y fuertemente, apoyándose en principios políticos y jurídicos que han sido aplicados por más de un siglo, tienen el incontestable derecho, para preservar su unidad y seguridad, a tomar bajo su administración dichas regiones y deliberar sobre sus destinos de acuerdo con sus respectivos grados de desarrollo político y económico;

Décimo: Que el carácter provisional y transitorio de las medidas acordadas no importa un olvido o abrogación del principio de la no intervención regulador de la vida interamericana, principio proclamado por el Instituto Americano, reconocido por la Junta de Jurisconsultos celebrada en Río de Janeiro, y consagrado en toda su amplitud en la Séptima Conferencia Internacional Panamericana celebrada en Montevideo;1

Undécimo: Que esta comunidad tiene por tanto capacidad internacional jurídica para actuar de tal manera;

Décimo Segundo: Que en este caso, el régimen más adecuado es el de administración provisional; y que este sistema no entrafia peligro, porque las Repúblicas no tienen propósito alguno de engrandecimiento territorial;

Décimo Tercero: Que la regulación de un régimen provisional en la presente Convención y en el acta de la habana sobre administración provisional de colonias y posesiones europeas en América no suprime ni altera el sistema de consulta acordado en Buenos Aires, confirmado en Lima y ejecutado en Panamá y en la Habana;

Décimo Cuarto: Deseando proteger su paz y su seguridad, y fomentar los intereses de cualquiera de las regiones a que la presente se refiere, que quedarán comprendidas dentro de los considerandos anteriores; han resuelto concertar la siguiente Convención:

  1. Si un Estado no americano tratare, directa o indirectamente, de sustituirse a otro Estado no americano en la soberanía o’control que aquel ejercía sobre cualquier territorio situado en América, amenazando así la paz del Continente, dicho territorio quedará automáticamente comprendido dentro de las estipulaciones de esta Convención, y será sometido a un régimen de administración provisional.
  2. La administración se ejercerá según se considere aconsejable en cada caso por uno o más Estados americanos, mediante su previo consentimiento.
  3. Cuando se establezca la administración sobre una región, ésta se ejercerá en interés de la seguridad de América y en beneficio de la región administrada propendiendo a su bienestar y desarrollo hasta que la región se encuentre en condición de gobernarse a sí misma o vuelva a su situación anterior, cuando esto último sea compatible con la seguridad de las Repúblicas americanas.
  4. La administración del territorio se ejercerá bajo las condiciones que garanticen la libertad de conciencia y de cultos con las reglamentaciones que exijan el mantenimiento del orden público y las buenas costumbres.
  5. La administración aplicará las leyes locales coordinándolas con los fines de esta Convención, pero podrá adoptar además aquellas determinaciones necesarias para resolver situaciones sobre las cuales no existan dichas leyes.
  6. En todo lo que concierne al comercio e industria las naciones americanas gozarán de igual situación y de los mismos beneficios, y el administrador nunca podrá crear una situación de privilegio para sí o para sus nacionales o para Estados determinados. Se mantendrá la libertad de relaciones económicas con todos los países a base de reciprocidad.

VIL Los naturales de la región tendrán participación, como ciudadanos, en la administración pública y en los Tribunales de justicia sin otra condición que la idoneidad.

  1. Los derechos de cualquier naturaleza se regirán en cuanto fuere posible, por las leyes y costumbres locales, quedando amparados los derechos adquiridos conforme a tales leyes.
  2. Quedará abolido el trabajo obligatorio en las regiones donde exista.
  3. La administración proveerá los medios para difundir la enseñanza en todos los órdenes con el doble propósito de fomentar la riqueza de la región, y mejorar las condiciones de vida de la población, especialmente en lo que se refiere a la higiene pública e individual, y la preparación para poder ejercer la autonomía política en el más breve plazo.
  4. Los naturales de una región bajo administración tendrán su propia carta orgánica, que la administración establecerá consultando al pueblo en la forma que fuere posible.
  5. La administración someterá una Memoria anual al organismo interamericano, encargado del control de las regiones administradas, sobre la manera en que ha desempeñado su cometido, acompañando las cuentas y medidas adoptadas durante el año en la misma región.
  6. El organismo a que el artículo anterior se refiere tendrá competencia para el conocimiento de las peticiones que por intermedio de la administración transmitan los habitantes de la región con referencia al ejercicio de la administración provisional. La Administración remitirá junto con estas peticiones, las observaciones que estime convenientes.
  7. La primera administración se otorgará por un período de tres años, a la terminación del cual, y en caso de necesidad, se renovará por períodos sucesivos no saperiores a diez años.
  8. Los gastos en que se incurra en el ejercicio de la administración serán cubiertos con las rentas de la región administrada, pero en el caso de que éstas sean insuficientes, el déficit será cubierto por el Estado o Estados administradores.
  9. Queda establecida una Comisión que se denominará “Comisión Interamericana de Administración Territorial”1 y se compondrá de un representante por cada uno de los Estados que ratifiquen esta Convención, y que será el organismo internacional a que ella se refiere. Una vez que entre en vigor esta Convención cualquier país que la ratifique podrá convocar la primera Reunión proponiendo la ciudad en que ha de celebrarse. La Comisión eligirá su Presidente, completará su organización y fijará su sede definitiva. Dos terceras partes de los miembros de la Comisión constituirán quórum y dos terceras partes de los miembros presentes podrán adoptar acuerdos.
  10. La Comisión está autorizada para establecer la administración provisional sobre las regiones a que se refiere la presente Convención; otorgar dicha administración para que la ejerza el número de Estados que determine, según el caso, y fiscalizar su ejercicio en los términos de los artículos anteriores.
  11. Ninguna de las disposiciones que abarca la presente Convención se refiere a territorios o posesiones que son materia de litigio o reclamación entre potencias de Europa y algunas de las Repúblicas de América.
  12. La presente Convención queda abierta en La Habana, a la firma de las Repúblicas Americanas, y será ratificada por las Altas Partes contratantes deacuerdo con sus procedimientos, constitudonales. El Secretario de Estado de la República de Cuba transmitirá, lo más pronto posible, copias auténticas certificadas a los diversos Gobiernos con el objeto de obtener la ratificación. El instrumento de ratificación será depositado en los archivos de la Unión Panamericana en Wáshington, la cual notificará dicho depósito a los Gobiernos signatarios; tal notificación será considerada como canje de ratificaciones.

La presente Convención entrará en vigor cuando dos terceras partes de las Repúblicas Americanas hayan depositado sus respectivos instrumentos de ratificación.

En fe de lo cual, les infrascritos plenipotenciarios, después de haber depositado sus Plenos Poderes, que se han encontrado en buena y debida forma, firman y sellan esta Convención en nombre de sus respectivos Gobiernos, en las fechas indicadas junto a sus firmas.

RESERVAS

Reserva db la Delegación db Chile:

—La Delegación de Chile, convencida de la necesidad de realizar prácticamente la solidaridad continental, aprueba loe acuerdos, aclarando que Chile sólo adquirirá compromisos y responsabilidades, cuando los referidos acuerdos sean ratificados por sus organismos constitucionales.

Reserva db la Delegación Argbktina:

—El Delegado de la República Argentina al suscribir esta Acta, deja constancia de que ella no se refiere ni comprende a las Islas Malvinas porque éstas no constituyen colonia o posesión de nación europea alguna por hacer parte del territorio argentino y estar comprendidas en su dominio y soberanía, según se destacó en la Reunión de Panamá, cuya declaración da por reproducida en todo su contenido y también con relación a otras regiones australes argentinas según lo ha hecho presente en las deliberaciones de esta Comisión.— Igualmente manifiesta que la firma de la presente Acta y Resolución no afecta y deja intactas las facultades del Gobierno establecidas en las normas constitucionales que rigen en la Argentina, sobre los procedimientos aplicables para que esta Acta y Resolución adquiera obligatoriedad, fuerza y vigor.

Rbsbrva de la Delegación de Colombia:

—Voto positivamente con la indicación de que firmaré la Convención, sujeto a la aprobación de mi Gobierno y a las normas constitucionales de mi país.

Rbsbrva db la Delegación db Venezuela:

—La Delegación de Venezuela firma en la inteligencia de que la Convención relativa a posesiones coloniales queda sujeta a ratificación de los poderes públicos de la nación, conforme a sus disposiciones constitucionales.

Reserva adicional de la Delegación de Chile:

—La Delegación de Chile, en el momento de suscribirse esta Convención; además de la reserva expresada en la Sesión Plenaria Privada de ayer, hace reserva de loe derechos de Chile en la Antártica.

[Siguen las firmas de los Plenipotenciarios de todos los Gobiernos americanos. El representante del Ministro de Relaciones Exteriores de la Argentina firmó “Con la aclaración y reserva formulada en el acta.”]


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Voto de gracia (Segunda Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, La Habana – 1940)

La Segunda Reunión de Consulta entre los Ministros de Relaciones Exteriores de las Repúblicas Americanas,

Resuelve:

Primero: Expresar su agradecimiento al Excmo. Señor Presidente de la República de Cuba, Doctor Federico Laredo Brú, y a su ilustrado Gobierno, por todas las atenciones y cortesías de que han sido objeto las Delegaciones que han concurrido a la Reunión.

Segundo: Testimoniar su hondo reconocimiento por la eficaz y admirable labor realizada por el Excmo. Señor Dr. Miguel Angel Campa, Presidente de la Reunión y Secretario de Estado de Cuba, y por la manera atinada y gentil con que ha conducido las labores de la Reunión.

Tercero: Felicitar al Secretario General, señor doctor César Salaya y de la Fuente, y a todos los funcionarios de la Secretaría, por su plausible actuación y por las múltiples atenciones dispensadas a los miembros de las varias Delegaciones.

En testimonio de lo cual, los Ministros de Relaciones Exteriores de las Repúblicas Americanas o sus Representantes personales, firman y sellan la presente Acta Final.

Hecha en la Habana, a los treinta días del mes de Julio de mil novecientos cuarenta, en textos redactados en español, inglés, portugués y francés, que serán depositados en los Archivos de la Unión Panamericana. El Secretario General de la Reunión remitirá el original de la presente Acta a la Unión Panamericana, por mediación de la Secretaría de Estado de Cuba.

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Cooperación económica y financiera (Segunda Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, La Habana – 1940)

La Segunda Reunión de Consulta entre Ministros de Relaciones Exteriores de las Repúblicas Americanas,

Considerando:

Primero: Que en la I Reunión de Consulta celebrada en Panamá, se resolvió declarar que era conveniente y necesario, entonces más que nunca, en vista de las circunstancias existentes, que se estableciera entre dichas Repúblicas una estrecha y sincera cooperación, con el fin de proteger su estructura económica y financiera, de mantener su equilibrio fiscal, asegurar la estabilidad de sus monedas, difundir y ensanchar sus industrias, intensificar su agricultura y desarrollar su comercio;

Segundo: Que para alcanzar los fines del párrafo anterior, se acordó crear un Comité Consultivo Económico Financiero Interamericano, en Washington,

Tercero: Que la guerra actual ha acentuado la desorganización del comercio internacional y la pérdida de mercados para ciertos productos de América;

Cuarto: Que la existencia de excedentes de productos cuya exportación es esencial para la vida económica de los países de América es asunto de considerable importancia económica, social, financiera y de otra índole, que concierne en general, a la masa de la población, en especial, a los sectores que intervienen en la producción y circulación de la riqueza de cada país, y, en fin, a los Gobiernos de todo el Continente,

Quinto: Que es de prever que estas dificultades subsistirán mientras dure la guerra y que algunas de ellas u otras nuevas existirán después del cese de las hostilidades; y

Sexto: Que es de gran importancia orientar el desarrollo económico de los países americanos diversificando su producción y aumentando al mismo tiempo su capacidad de consumo.

Resuelve:

Primero: Hacer la siguiente declaración:

a) Que las naciones americanas mantienen su adhesión a los principios liberales del comercio internacional con fines pacíficos, basados en igualdad de tratamiento y procedimientos justos y equitativos en el intercambio.

b) Que es propósito de las naciones americanas aplicar estos principios en sus relaciones mutuas tan ampliamente como las circunstancias actuales lo permitan.

c) Que las naciones americanas deben de estar en disposición de restablecer su comercio con todo el mundo de acuerdo con estera principios tan pronto como los países no americanos estén dispuestos a hacer lo mismo.

d) Que, mientras tanto, las naciones americanas harán cuanto esté a su alcance para fortalecer su economía, para aumentar su comercio y las relaciones económicas entre sí, para proyectar y aplicar medidas adecuadas para sortear las dificultades, desventajas y peligros que se derivan de la perturbación y desajuste existentes en las actuales condiciones del mundo.

e) Que las naciones americanas consideran que es necesario mantener o mejorar la situación económica normal establecida entre ellas para asegurar la conservación o el mejoramiento de la posición adquirida entre sus mercados respectivos.

Segundo: Ampliar o intensificar las actividades del Comité Consultivo Económico y Financiero Interamericano, para que este organismo continúe las consultas entre las Repúblicas Americanas en relación con sus asuntos y arreglos económicos y comerciales, contemplando especialmente las situaciones inmediatas que es menester afrontar como resultado de la contracción de importantes mercados extranjeros y cambios operados en su índole. Al objeto de resolver problemas especiales se podrán constituir Sub-Comités, integrados por representantes de los países interesados, en los lugares que éstos crean más convenientes para su mejor funcionamiento.

Tercero: Encargar especialmente a dicho Comité que, en el más breve plazo, proceda a:

a) Cooperar con cada país de este Continente en el estudio de las posibles medidas para el aumento del consumo interno de sus propios excedentes exportables de aquellos productos fundamentales de la vida económica de los mismos.

b) Proponer a las Naciones americanas, medidas y arreglos inmediatos basados en un mutuo benefirio, que tiendan a incrementar el intercambio entre las mismas, sin que con ellos se lesionen los intereses de los respectivos productores y teniendo como objetivo la ampliación de los mercados de dichos productos y el aumento de su consumo.

c) Crear instrumentos de cooperación interamericana para el almacenamiento, (mandamiento y disposición transitoria de los excedentes de cualquiera de dichos productos, así como para su distribución y venta ordenada y sistemática, teniendo en cuenta las condiciones normales de producción y distribución de esos productos.

d) Proponer la celebración de acuerdos relativos a productos (commodity arrangements), con el fin de asegurar, tanto para los productores como para los consumidores, condiciones equitativas de intercambio (equitable terms of trade).

e) Recomendar métodos para mejorar el nivel de vida de los pueblos de América, incluyendo medidas de salubridad pública y buena nutrición.

f) Establecer organismos apropiados para la distribución de una parte del excedente de cualquiera de dichos productos, como medida humanitaria y de auxilio social.

g) Considerar, mientras se desarrollan estos planes y medidas, la conveniencia de establecer un sistema más amplio de cooperación interamericana en asuntos relativos al comerdo y la industria, y proponer medidas de crédito y otros auxilios que fueren inmediatamente necesarios en lo económico, Financiero, monetario y del cambio exterior.

Cuarto: Apoyar la Resolución XIII del Comité Consultivo Económico Financiero Interamericano y recomendar que para fomentar el desarrollo económico de las Naciones americanas en los términos de dicha resolución, cada una de ellas, por iniciativa propia establezca en consonancia con el programa de la Comisión Interamericana de Fomento, empresas de capital gubernamental o privado proveniente de dos o más Repúblicas Americanas. Dichas empresas podrán dirigirse directamente al Banco Interamericano o a otras instituciones de crédito, oficiales o privadas, recomendándose que el referido Banco otorgue su consideración más favorable a la posibilidad de prestarles auxilio financiero.

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Seguros y reaseguros (Segunda Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, La Habana – 1940)

La Segunda Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores de las Repúblicas Americanas,

Considerando:

Primero: Que la Delegación de la República Dominicana ha presentado a esta Segunda Reunión un Proyecto de Resolución mediante el cual se recomienda a las naciones americanas estimular con medidas legislativas apropiadas, el desarrollo del seguro y, especialmente, del régimen de reaseguros; y

Segundo: Que por razón de su complejidad técnica, se requiere un estudio detallado de los diferentes aspectos que entraña esa recomendación, que esta Reunión no está en situación de emprender en virtud de la brevedad del tiempo de que dispone;

Acuerda:

Transmitir al Comité Consultivo Económico y Financiero Interamericano de Washington, la Proposición de la República Dominicana para que proceda a estudiarla, e informe de sus conclusiones a los Gobiernos de las Repúblicas Americanas.

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Carretera Panamericana (Segunda Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, La Habana – 1940)

La Segunda Reunión de Consulta entre los Ministros de Relaciones Exteriores de las Repúblicas Americanas,

Considerando:

Primero: Que ha sido invariable deseo de todas las Repúblicas Americanas, expresado desde la Primera Conferencia Interamericana, hacer efectiva y práctica su solidaridad mediante la construcción de una red de carreteras que una entre sí todas las ciudades capitales, y que la satisfacción de este anhelo resulta hoy, debido a las circunstancias del mundo, una necesidad vital inaplazable;

Segundo: Que en prosecución de esos propósitos las Repúblicas Americanas suscribieron, el 23 de Diciembre de 1936, en la Conferencia Interamericana de Consolidación de la Paz, en la Ciudad de Buenos Aires, una convención para llevar adelante el (mandamiento, los estudios técnicos y la construcción de la mencionada carretera;

Tercero: Que en las Recomendaciones contenidas en la Resolución III [IV], aprobada en la Primera Reunión de los Ministros de Relaciones Exteriores de las Repúblicas Americanas, celebrada en Panamá en 1939, figura la siguiente:

Hacer cuantos esfuerzos sean posibles para terminar los tramos de la Carretera Panamericana que les correspondan; y recomendar a los países que hayan ratificado el Pacto de Buenos Aires, que designen cuanto antes a uno o más expertos que se ocupen en activar la realización de las Recomendaciones hechas por el III Congreso Panamericano de Carreteras.

Cuarto: Que la Carretera Panamericana, al fomentar el acercamiento y el comercio entre los pueblos, favorecería por igual a todos los habitantes de las Américas, y

Quinto: Que además de no ser equitativo, imposibilita o demora indefinidamente la ejecución de la obra, el hecho de distribuir su costo entre los países que cruza la carretera teniendo en cuenta solamente la extensión territorial de cada uno;

Resuelve:

Primero: Invitar a las Naciones Americanas que aún no hayan ratificado la Convención de Buenos Aires relativa a la carretera Panamericana, lo hagan a la mayor brevedad posible.

Segundo: Recomendar a la Comisión Financiera  creada por aquella Convención que en la preparación de los planes de finandamiento de la obra’, estudie la conveniencia de tomar en cuenta para la distribución de su costo total entre los países ligados por la carretera, los siguientes factores: la capaddad económica de los distintos países; su población; los presupuestos de ingresos; la extensión de la carretera en el territorio de cada uno de ellos; y los beneficios que cada país derive de la obra. La atada Comisión tomaría en cuenta también que aquellos países que hubieren construido el todo o parte de sus respectivos tramos, tendrían derecho a que, avaluada la obra hecha por ellos, se acepte su valor estimativo como el todo o parte de la contribución que al respectivo país correspondería en el costo total de la carretera Panamericana.

Tercero: Recomendar al Comité Consultivo Económico Financiero Interamericano  que preste toda su colaboración a la Comisión Financiera de la Carretera Panamericana para el pronto y eficaz logro de su cometido.


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Proyecto sobre cooperación entre instituciones oficiales panamericanas (Segunda Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, La Habana – 1940)

La Segunda Reunión de Consulta entre los Ministros de Relaciones Exteriores de las Repúblicas Americanas,

Acuerda:

Que el Proyecto presentado por la Delegación Dominicana, sobre cooperación entre instituciones oficiales panamericanas en defensa de los principios Continentales de paz y democracia1 sea remitido a la consideración de la Unión Panamericana.

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Cooperación sanitaria interamericana (Segunda Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, La Habana – 1940)

La Segunda Reunión de Consulta entre los Ministros de Relaciones Exteriores de las Repúblicas Americanas,

Considerando :

Primero: Que aparece de los informes suministrados a la Reunión, que las principales enfermedades epidémicas, tales como: peste bubónica, fiebre amarilla y paludismo maligno, que constituyeron una amenaza internacional y que podían ser transportadas por el comercio internacional, han sido controladas con efectividad, a tal extremo, que para todos los propósitos prácticos, el peligro de su propagación internacional, es creencia que ha sido eliminado.

Segundo: Que las enfermedades y epidemias se recrudecen en forma intensa en los casos de alteraciones en la vida normal de los pueblos, llegando a grados alarmantes al desatarse conflictos bélicos entre las naciones, y

Tercero: Que los resultados satisfactorios obtenidos se debieron a la efectiva cooperación entre varios países, la Oficina Sanitaria Panamericana  y la Fundación Rockefeller, de acuerdo con el tratado sanitario conocido con el nombre de Código Sanitario Panamericano, que todos los Gobiernos han ratificado.

Por tanto:

Resuelve:

Que la II Reunión de Consulta entre los Ministros de Relaciones Exteriores de las Repúblicas Americanas exprese su satisfacción por los eficientes resultados obtenidos hasta la fecha a virtud de la laudable actuación de la Oficina Sanitaria Panamericana y de la Fundación Rockefeller, aplicando el Código Sanitario Panamericano y recomienda que la cooperación relacionada con las actividades sanitarias continúen y, hasta donde sea posible se extiendan con la idea de mejorar más aún las condiciones sanitarias, sociales y económicas que se reconocen como esencialmente interdependientes y tanto nacional como internacionalmente beneficiosas.

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Acta de La Habana sobre administración provisional de colonias y posesiones europeas en América (Segunda Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, La Habana – 1940)

La Segunda Reunión de Consulta entre Ministros de Relaciones Exteriores de las Repúblicas Americanas,

Considerando:

Primero: Que el status de los territorios de este Continente pertenecientes a potencias europeas es motivo de honda preocupación para todos los Gobiernos de las Repúblicas Americanas;

Segundo: Que, como consecuencia de la actual guerra europea puede intentarse la conquista, repudiada en las relaciones internacionales de las Repúblicas Americanas poniendo de este modo en peligro la esencia y la modalidad de las instituciones de América;

Tercero: Que la doctrina de la solidaridad interamericana acordada en las Reuniones de Lima y Panamá4 exige la adopción política de vigilancia y de defensa a fin de que sistemas o regímenes en desacuerdo con sus instituciones no entorpezcan la vida pacifica de las Repúblicas de América, la práctica normal de sus instituciones, el imperio del orden y del derecho;

Cuarto: Que el curso de los acontecimientos militares en Europa y loe cambios resultantes de los mismos, pueden crear la grave amenaza de que cualesquiera posesiones territoriales europeas en América se conviertan en centros estratégicos para agresión contra naciones del Continente americano, Por tanto:

Declara:

Cuando las islas o regiones americanas, actualmente bajo la posesión de naciones no americanas, se encuentren en peligro de constituirse en materia de tmeque de territorios c cambios de soberanía, las Repúblicas americanas podrán, teniendo en cuenta las necesidades imperiosas de la seguridad del Continente y la opinión de los habitantes de esas islas o regiones, establecer un régimen [de] administración provisional, bajo las siguientes reservas:

a)                                    Que tan pronto como dejen de existir los motivos que hicieron necesaria dicha medida, y si ello no fueia perjudicial a la seguridad de las Repúblicas Americanas, los territorios serán, de acuerdo con el principio que por la presente Declaración se reafirma, de que los pueblos de este Continente tienen el derecho de disponer libremente de sus propios destinos, o bien organizados como Estados autónomos si apareciera que son capaces de constituirse y mantenerse en esa condición, o bien restaurados a su situación anterior, según parezca más factible y equitativo una u otra de estas alternativas.

b)                                    Que las regiones a que la presente se refiere serán colocadas temporal mente bajo la administración provisional de las Repúblicas Americanas y esta administración se ejercerá con el doble objeto de contribuir a la seguridad y defensa del Continente y al progreso económico, político y social de dichas regiones; y

Resuelve:

Crear un Comité de emergencia1 compuesto de un Representante por cada una de las Repúblicas Americanas, el cual se considerará constituido desde que estén nombradas las dos terceras partes de sus miembros, debiendo los Gobiernos de esas Repúblicas designarlos dentro de la mayor brevedad.

Este Comité se reunirá a petición de cualquiera de los signatarios de esta Resolución.

Si antes de entrar en vigor la Convención acordada en la presente Reunión de Consulta, fuere necesario, como medida imperiosa de emergencia, aplicar sus estipuladones a fin de salvaguardar la paz del Continente, teniendo además en cuenta la opinión de los habitantes de cualquiera de las regiones mendonadas, el Comité asumirá la administración de la región agredida o amenazada actuando de acuerdo con lo dispuesto en la referida Convención. Tan pronto entre en vigor esta Convención, la autoridad y fundones ejercidas por el Comité serán transferidas a la Comisión Interamericana de Administración Territorial.

Si la necesidad de una acción de emergencia resultase tan urgente que no hiciera posible el esperar la actuación del Comité, cualquiera de las Repúblicas Americanas, individualmente o en conjunto con otras, tendrá el derecho de actuar en la forma que exige su defensa o la del Continente.

Si surgiera esta situación, la República o las Repúblicas actuantes someterán inmediatamente el asunto al conocimiento del Comité, para que éste pueda considerar las actuaciones y adoptar las medidas adecuadas.

Ninguna de las disposiciones que abarca la presente Acta, se refiere a territorios o posesiones que son materia de litigio o reclamación entre potencias de Europa y algunas de las Repúblicas de América.

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Cuestión de Belice (Segunda Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, La Habana – 1940)

La Segunda Reunión de Consulta entre los Ministros de Relaciones Exteriores de las Repúblicas Americanas,

Resuelve:

Expresar el vivo deseo y la buena voluntad de los países de América en favor de un justo, pacífico y pronto arreglo de la cuestión de Belice, entre Guatemala y la Gran Bretaña.

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Relaciones entre los gobiernos de Chile y España (Segunda Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, La Habana – 1940)

La Segunda Reunión de Consulta entre los Ministros de Relaciones Exteriores de las Repúblicas Americanas, consecuente con la Declaración de Solidaridad Continental, proclamada en la Octava Conferencia Panamericana de Lima y ratificada en la Reunión Consultiva de Panamá en 1939,

Declara:

Que ha seguido con inquietud el conflicto surgido entre Chile y España, y no obstante sus cordiales sentimientos para con España, expresa su viva simpatía y fraternal solidaridad con la actitud que, en defensa de principios básicos para los pueblos libres de América, ha observado el Gobierno de Chile y hace votos por que cuanto antes se restablezcan las relaciones entre los dos Estados.

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Procedimiento de consulta (Segunda Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores, La Habana – 1940)

La Segunda Reunión de Consulta entre los Ministros de Relaciones Exteriores de las Repúblicas Americanas,

Considerando:

Primero: Que le incumbe según dispone el inciso 3 del Capítulo II del Programa, examinar el funcionamiento del Sistema de Consulta entre los Gobiernos de las Repúblicas Americanas, instituido por las resoluciones de la Conferencia Interamericana de Consolidación de la Paz y de la Octava Conferencia Internacional Americana,2 a fin de sugerir medidas susceptibles de perfeccionarlo;

Segundo: Que los motivos superiores, que llevaron a las Repúblicas Americanas a poner en ejecución el referido sistema, continuarán aconsejando la convocación de otras reuniones como las de Panamá y de La Habana, cuando los altos intereses del Continente así lo exijan;

Tercero: Que las futuras reuniones, como la presente, tendrán que ser convocadas bajo la presión de los acontecimientos y con carácter de emergencia, que hará difícil e inconveniente determinar con anticipación la época y el país indicados para la Reunión;

Cuarto: Que con anterioridad a la Primera y Segunda Reunión de Consulta se apeló a la experiencia y luces del Consejo Directivo de la Unión Panamericana, y que al convocar futuras Reuniones sería conveniente utilizar la colaboración de ese cuerpo;

Resuelve:

Primero: El Gobierno que desee promover la Consulta en cualquiera de los casos previstos en las Convenciones, Declaraciones y Resoluciones de las Conferencias Interamericanas, y proponer una Reunión de los Ministros de Relaciones Exteriores o de sus representantes, deberá dirigirse al Consejo Directivo de la Unión Panamericana indicando los asuntos sobre los cuales desea que verse la Consulta, así como la fecha aproximada en que ha de celebrarse la Reunión.

Segundo: El Consejo Directivo trasmitirá inmediatamente la solicitud, junto con la lista de los temas sugeridos, a los demás Gobiernos Miembros de la Unión y solicitará las observaciones y sugestiones que los respectivos Gobiernos desearen presentar.

Tercero: Sobre la base de las respuestas recibidas el Consejo Directivo de la Unión Panamericana determinará la fecha de la Reunión, formulará el programa correspondiente y adoptará, de acuerdo con los respectivos Gobiernos las demás medidas convenientes para preparar la reunión.

Cuarto: El Consejo Directivo de la Unión Panamericana procederá a formular un Reglamento de las reuniones de Consulta y lo someterá a todos los Gobiernos americanos para su aprobación.

Quinto: La III Reunión de Consulta entre los Ministros de Relaciones Exteriores de las Repúblicas Americanas se celebrará en Río de Janeiro, Capital del Brasil.

Sexto: A partir de la próxima Reunión, la designación del país donde deberá celebrarse cada reunión de Consulta se hará por el Consejo Directivo de la Unión Panamericana, de acuerdo con el procedimiento indicado en la presente Resolución.

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